La película “Backrooms, Sin salida” convierte el fenómeno del creepypasta y los espacios en una experiencia de terror psicológico pensada para el cine contemporáneo. Dirigida por Kane Parsons, la cinta adapta una serie nacida en YouTube y propone un horror atmosférico que expande el lenguaje de internet hacia la pantalla grande.
Basada en la serie web creada por Kane Parsons, “Backrooms, Sin salida” toma uno de los universos más conocidos del horror de internet y lo transforma en una película de terror psicológico con vocación sensorial. El punto de partida remite al origen viral del mito de los backrooms: una imagen inquietante, difundida en redes, que terminó convirtiéndose en creepypasta y luego en fenómeno audiovisual. En la película, una psiquiatra interpretada por Renate Reinsve recibe a un paciente encarnado por Chiwetel Ejiofor, quien asegura haber descubierto una puerta secreta hacia una dimensión extraña en el sótano de su tienda de muebles. A partir de ahí, la historia se interna en un espacio donde la arquitectura, la percepción y el miedo se confunden.
La cinta está dirigida por un joven Kane Parsons quién con solo 20 años debutó en la dirección con esta película. Él es el creador de la serie de YouTube en la que inicialmente se basó la cinta. Su experiencia anterior en el subgénero del found footage (metraje encontrado) se nota en ciertas decisiones que toma la cinta que, si bien opta en general por la narración convencional, tiene pasajes de cámara en primera persona y que funcionan muy bien para acrecentar la sensación de desorientación, extrañeza y temor que sienten los personajes.
“Backrooms” supone una experiencia nueva en el terror moderno, demostrando que los jóvenes creadores de contenido tienen mucho que decir. Ya conocemos a realizadores que saltaron de las redes sociales a la pantalla grande como los hermanos Danny y Michael Philippou que nos regalaron la buena “Háblame”(Talk to me) y la estupendísima “Tráela de vuelta” o «Haz que regrese» (Bring her back), o Curry Baker, el director de “Obsesión” (Obsession). Hay que poner mucha atención a esta nueva generación de directores que está revolucionando el terror, aprovechando sus conocimientos de redes sociales, nuevas audiencias y narrativas modernas. Sin duda, un gran desafío también para quienes debemos acostumbrarnos a estos estilos.
Volviendo a “Backrooms”, estamos ante una experiencia sensorial. Dónde el director opta con mucha pericia a dejarnos asfixiar por las locaciones. Hay mucho de atmósfera y menos de desarrollo de la historia (que suena simple, aunque no lo es tanto). Eso sí, hay que reconocer que acá se da tiempo para que los personajes justifiquen su existencia, dándoles metraje para reflexionar y conocer algunos de sus miedos, motivaciones y dolores. Eso sin duda, hace que esta cinta adquiera una profundidad que se agradece. Además, sus actuaciones son muy, muy buenas.
En suma, algo pretenciosa y que puede resultar excesiva para algunos (en metraje, atmosfera y dobles lecturas) es un ejercicio que funciona y que demuestra que se intentó crear algo más que simples sustos. Una película que demuestra que el terror está en su mejor momento. Buena.
Ficha técnica
Título: Backrooms: sin salida
Título original: Backrooms
Dirección: Kane Parsons
Guion: Will Soodik y Kane Parsons
Elenco: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell y Avan Jogia
Fotografía: Jeremy Cox
Montaje: Greg Ng
Música: Kane Parsons y Edo Van Breemen
Productoras: North Road Films, 21 Laps Entertainment, Atomic Monster, Phobos y Oddfellows Entertainment
Duración: 110 minutos
Año: 2026
Género: terror psicológico, horror sobrenatural, found footage, thriller psicológico y ciencia ficción
Calificación IMDb: 7,1/10
Sinopsis: Tras la desaparición del paciente de una terapeuta en una dimensión más allá de la realidad, ella debe internarse en lo desconocido para intentar rescatarlo.
Foto: captura de Youtube