En su tercera temporada la serie de HBO Max llega a su fin. Una serie marcada por las polémicas y los excesos que cierra con una cuestionada decisión que pareciera transitar entre la parodia y la idealización, sin dejar claro cual era su mensaje. Una tercera temporada algo vacía y que deja montones de dudas.

En esta tercera temporada ya dejamos el colegio, su magia y por su puesto las “niñerías”.  Y nos adentramos de lleno a un mundo de adultos (pero no de los buenos). Pasamos de un drama generacional lleno de sexo, drogas y excesos adolescentes, a una “narco serie”, llena de drogas, sexo y excesos, pero adultos y con ello mucho más planos que los que nos propuso en las dos temporadas anteriores.

Son ocho episodios en los que seguimos a Rue (Zendaya como siempre entregándolo todo en el personaje) y al grupo de excolegiales ahora cinco años después del cierre de la segunda temporada. Todos adultos y tratando de encajar en un mundo que pareciera ser mucho mas cruel de lo que jamás se imaginaron. Rue envuelta en su deuda con una narcotraficante es obligada a ser “mula” y cruzar estupefacientes entre México y USA, para más tarde terminar trabajando con un proxeneta llamado “Alamo” (uno de los nuevos personajes y el más interesante interpretado por Adewale Akinnuoye-Agbaje). Lexi (Maude Apatow) ingresó a Hollywood (a la TV en realidad) y espera su gran oportunidad para ser guionista. Cassie (Sydney Sweeney) y Nate (Jacob Elordi) forman una pareja, aunque sabemos no todo está bien, debido a que un proyecto que tiene los restringe de dinero, lo que hace que Cassie decida abrir una cuenta de Only Fans con contenido erótico. Maddy (Alexa Demie) es una cazatalentos que se involucra con Cassie y Rue en sus intrincadas historias y quizás la que más importancia adquiere en esta temporada, mientras que Jules (Hunter Schafer) estudia arte y vive con un “sugar daddy”.

El gran problema de esta temporada es que no se entiende el tono. Por momentos pareciera tratar de ser una parodia al avance del ultra conservadurismo, religiosidad y el nacionalismo insano en todo el mundo, pero en particular en USA, mientras que por otros momentos pareciera querer ser aleccionadora respecto a las consecuencias de hacer el mal, con un mensaje moralista que no toma forma ni tampoco profundidad. Esa ambigüedad lejos de ayudar hace que la trama por momentos se sienta vacía, plana, superflua y hasta por momentos con un tono de moralismo bastante odioso. Eso pensando en que veníamos de una serie que, si bien hacía que sus personajes pagaran consecuencias de sus actos, esto al menos parecía ser más orgánico. Es particularmente curioso (y en mi caso molesto), las referencias a la religiosidad militante, con muchas menciones a la biblia, la moral, los buenos y que, en su reiteración vacía, termina cansando.

Es que, a la final, sentimos que el destino de los personajes pasa muy a segundo plano. Ya no importa mucho lo mal que lo pasa Nate, porque en este descuido se transforma en un personaje intrascendente, donde poco nos importa que le corten los dedos o lo destrocen. Cassie y su sexualización exagerada (que causó polémica) tiene sus momentos, pero también por pasajes resulta insulsa y con una motivación no tan clara. Es cierto que “Mi cerdita”, el capítulo en cuestión puede resultar ofensivo, tampoco termina de cuajar como simbolismo de la utilización del cuerpo. Quizás precisamente la secuencia mejor lograda (en términos narrativos y de claridad narrativa) sea cuando vemos a una Cassie gigante aplastando a todos y usando su cuerpo como vía de crecimiento (aunque sabemos que solo monetario).

Maddy es quien más adquiere protagonismo y quizás el mejor personaje de la temporada. Los momentos más duros, su extraña lealtad y su sentido de la amistad parecen un poco mejor encuadrados. Al contrario de Lexi y Jules, que son accesorios y que aportan poco al desarrollo de la trama, en especial Jules que pareciera aparecer solo porque su actriz se volvió una estrella. No hay progresión, conflicto, nada. Qué desperdicio. Lo mismo pasa con los personajes nuevos secundarios (a excepción de Alamo, que dicho sea de paso es también un personaje con una misoginia terrible: todos sus males se deben a la mujeres, incluyendo a su madre, ¡vaya que simple!). Se siente que están desperdiciados y con tramas que no van a ningún lado, ejemplo perfecto es la banda de neo nazis (¿lo son?) que pareciera ser un guiño a no sé qué. Sin sentido.

Increíble que esta serie partió casi como un grito desesperado de una generación por ser comprendida en su sexualidad, cuerpos y libertades, a ser un reducto de elementos que rayan en la moralina, la misoginia y lejos de mostrar una liberación. Ser adultos les sentó pésimo a los personajes.

En suma, es una temporada débil en su desarrollo, pero que se maneja perfecto para ser intensa, por que juega al efectismo. Sus secuencias, sus momentos fuertes funcionan porque están perfectamente encuadrados, hermosamente fotografiados y con un ritmo que no decae. Acá la forma funciona perfecta, el fondo es donde decae y fuerte.

Ficha IMDb — Euphoria, temporada 3

TítuloEuphoria (temporada 3)
EstadoTemporada final de la serie
Estreno12 de abril de 2026
Episodios8
Reparto principalZendaya, Hunter Schafer, Jacob Elordi, Sydney Sweeney, Alexa Demie y Maude Apatow
IMDbLa serie figura como Euphoria (2019–2026) y la temporada 3 aparece en su guía de episodios

Foto captura de Youtube

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