La cinta animada de Dreamworks parece una heredera de lo mejor de Pixar y potenciado. Una película imperdible, mágica y hermosa. De una belleza visual superior se alza como la gran película animada del año y una de las grandes de la historia.

Ruz es una robot que llega hasta una isla llena de animales que conviven en un constante estado de supervivencia e individualismo. Su único sentido en la vida (su programación básica) es cumplir las metas y pronto encuentra una serie de tareas que cumplir en la figura de un pequeño e indefenso gansito, que bautizan como «Brillo». Con la ayuda de un zorro amigo, el enigmático Friz, se embarca en un viaje de crecimiento, dónde su programación inicial choca con un mundo complejo, pero esperanzador. Una historia en apariencia simple, pero que esconde una serie de mensajes que resultan de lo más efectivos. Además, su estructura hace que sea una cinta de un ritmo casi perfecto, pausada por momentos y acelerada cuando se requiere. Ese equilibrio hace además, que “Robot Salvaje”, se alce como un gran triunfo en la entretención para toda la familia. Es igual de disfrutable para grandes y chicos. Para niños/as y adultos.

Plagada de personajes entrañables e inolvidables, partiendo por el trio protagonista. Ruz es una robot que empieza a entender el sentido de la pertenencia y más aún de la maternidad con todo lo que implica. Friz es un zorro que guarda la astucia pero que pronto revela carencias importantes y Brillo, en su viaje de crecimiento, se asume distinto y valioso en su diferencia. A ellos se suman varios otros animales de la isla, cada uno más encantador que el otro (y más complejo). Destaca la madre zarigüeya y su camada, que regala los que deberían ser los chistes más complejos (y adultos) de la cinta debido a su desprejuiciada carga sarcástica sobre la muerte y la pérdida.

Además, su animación es hermosa y se siente un poco distante de lo digital para acercarse más a un tipo de animación más grumosa y quizás más pictórica. Eso encaja perfecto con la isla que sirve de escenario y que permite que se nos regale algunas de las secuencias más hermosas que hayamos visto en el cine en el último tiempo.

En suma, una obra maestra de la animación que se quedará pegada por mucho tiempo en nuestra memoria. Casi perfecta. Divertida, hermosa, emotiva y profunda. Simplemente un triunfo.

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