¿Cómo algo puede ser tan bello e incorrecto a la vez? Esta serie, por momento melosa y hasta empalagosa, es hermosa, bien actuada, sensible… pero incorrecta y muy incorrecta a la lectura actual.
La mujer del viajero en el Tiempo está basada en la novela homónima de Audrey Niffenegger la cual presenta la historia de Henry DeTamble (Theo James), quien sufre una rara condición que lo hace viajar en el tiempo y su relación con Clare Abshire, (Rose Leslie) la que está destinada a convertirse en su esposa.
Su incorrección está dada por la relación Henry establece con Clare, que podría leerse como grooming, ya que Henry la visita cuando ella es una niña y la predetermina a ser su esposa en el futuro. Una situación que la serie la toca y nos hace conscientes de ello.
Esta adaptación es más explícita en el punto, lo que se hace latente en varios diálogos de los personajes. La novela ya había sido adaptada el cine (en una película de 2009 con Rachel McAdams y Eric Bana) donde se sacan elementos más problemáticos y se centraba en la relación romántica de los personajes. En la serie, estos elementos si se tocan, lo que hace entender el concepto con mayor profundidad (y con mayor incomodidad si se quiere), pero logrando acercarnos mucho más a los personajes, hacerlos más intensos y queridos.
Obviando la incorrección (si se puede), la serie deambula por momentos intensos y bellos, en especial en la relación que establecen y donde las normas del tiempo de quiebran y entrelazan. Hay mayor profundidad en las motivaciones y también en la relación del personaje de Henry con su madre (un episodio intenso y visceral). Un acierto gracias al formato, que da espacios para desarrollar mejor ciertas ideas (el mismo grooming o el destino, donde el tiempo es inquebrantable) y donde los personajes se desarrollan mucho mejor.
La película del 2009 tenía momentos bellos, los que en la serie de intensifican y donde el amor supera las barreras del tiempo y el espacio. La serie gana en ese sentido y la puesta en escena permite jugar con más elementos que lo que hacía la película.
En suma, la serie es entretenida, hermosa, intensa y con una trama alucinante. Quizás su tono, a ratos empalagoso, puede jugarle en contra por ciertos momentos, pero en otros la acrecienta y potencia. Una serie (o miniserie) que gritaba por un segunda temporada que nos cerrara esta historia de amor inusual. Lástima que la cancelaron… ojalá HBO decida darnos el cierre que una serie como esta se merece. Eso espero.