Antes de escribir cualquier cosa, debo confesar que el universo Marvel me tiene cansado… muy cansado. Así que este comentario lo parto desde el cansancio que me generan las cintas de superhéroes de ese universo en particular, siendo el punto más alto del cansancio y la sensación de sobrevaloración, las películas de Los Avengers. Dicho esto, “Thor, amor y trueno”, fue un respiro en ese cansancio, pero no tan profundo como para revivir las ganas de seguir este universo.

El Dios de Asgar es sacado de su retiro cuando un “mata-dioses” amenaza la estabilidad del Universo. Entonces recluta a un par de amigos/as para ir en su combate, mientras reaparece Jane Foster como la todopoderosa Thor, en lo que es uno de los puntos atractivos de una película irregular, con buenos momentos, entretenida, pero como casi todo lo de Marvel, plana… muy plana.

“Thor: amor y Trueno” es, sin lugar a duda, la mejor de las películas centradas en este personaje. Sí, aunque eso tampoco es decir mucho. En esta cinta, el personaje tiene mejor desarrollo y hay momentos un tanto audaces para la costumbre de las planas cintas de Marvel. Un ejemplo de ello son aquellas pequeñas fugas al drama, donde el amor se entrelaza con la idea de la pérdida o bien algunos momentos dónde hay una apuesta visual recargada pero más sombría. También los secundarios tienen un punto importante y si bien el villano pareciera ser muy simplón, Cristian Bale le da un tono solemne y adecuado, que se alza como un punto extraño en la serie.

El problema de esta Thor (y de los Avenger en general) es que sigue manteniendo ese aire de inmadurez en todo sentido. Ha sucedido en la mayoría de las películas de este universo (un par de excepciones muy honrosas), pero el tono pareciera menospreciar en muchos aspectos la inteligencia y la capacidad de conclusión de los espectadores. Eso hace que cualquier elemento más profundo se sienta vacío que se atesora como una pequeña fuga en un camino convencional, simple y a estas alturas aburrido. Si bien se pueden considerar cintas “entretenidas”, la simpleza pasa la cuenta.

Taika Waititi, el director, tiene un sello y se nota. Los diálogos están llenos de sarcasmos, chistes y una que otra broma con doble lectura. Además, se nota una complicidad con su equipo actoral y un esfuerzo por desarrollar los personajes (aunque en los secundarios se queda muy al debe), lo que hace de esta Thor la mejor de la serie, con elementos visuales interesantes. Un respiro en el plano universo Marvel, pero solo eso, un respiro. Entretenida/Regular a Correcta.

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