La cuarta temporada de la serie de Netflix da un salto enorme en cuánto a producción y aunque por momentos se siente estancada en sus personajes principales, entrega un cierre fantástico y épico.

La cuarta temporada de «Stranger Thing» rápidamente fue topic en redes sociales y sigue como lo más visto de la plataforma en varios países. Los dos últimos capítulos (que más parecen telefilms) dieron un cierre épico y espectacular a la entrega, dando un enorme salto en producción, ritmo y diseño.

La trama a estas alturas no es la gran novedad, el upside down o el revés sigue siendo el centro y esta vez emerge Vecna, un demonio/monstruo/mutante que asesina a través de las visiones a sus víctimas (primer guiño a Freddy Kruegger, quien asesinaba a través de los sueños) y necesita completar un plan para destruir el mundo. Por supuesto, los héroes de Hawkings tenían que estar involucrados y «Once» nuevamente vuelve para enfrentarse al monstruo.

Más allá de la trama (que seamos honestos, no es nada del otro mundo), la serie pone sus puntos en elementos como los personajes, el diseño, los efectos especiales y la nostalgia. Todos elementos muy logrados, en especial para los que ven con nostalgia como los monstruos iconos del horror tienen su merecido homenaje. A lo referido a Freddy es más intenso. El metaverso (upside down) o como se llame, parece un escenario de pesadilla y hay referencias claras como las campanadas, la música e incluso el cameo que hace Robert Englund en la serie. Michael Myers, otro famoso asesino de los 80, aparecen varias referencias (su máscara, los juegos infantiles) lo que hace explotar a los fanáticos buscando pistas de películas de los 80 y de seguro hay muchas.

Esos puntos altos se contraponen con algunos puntos medios, como el desarrollo de algunos elementos en la historia que no funcionan del todo y personajes que se sienten un poco menos desarrollados, campo en el cae incluso la propia Eleven (aunque se recupera en los dos últimos episodios).

En resumen, es una temporada espectacular y explosiva que deja esperando por una nueva entrega. Además, es muy entretenida.

Bueno: diseño, efectos, referencias al pasado, dos últimos episodios narrados como telefilmes, cameos, actuaciones en general.

Medio: flojo desarrollo de un par de personajes, ritmo en algunos capítulos, exceso de humor ridículo (puede ser algo bueno para algunos).

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