• La Veneno fue una mujer transgénero que revolucionó la televisión española en la década de los 90. Esta serie se basa en la biografía escrita por Valeria Vegas «Ni tan Puta, ni tan Santa» y fue creada por Javier Calvo Y Javier Ambrossi («Los Javi»).

Es un personaje intenso, a veces adorable, otras despreciable, lo cierto es que «La Veneno» no deja indiferente a nadie y la serie tampoco.

Los Javi van mucho más allá de la simple visión biográfica (de hecho la serie está inspirada en el libro de Valeria Vegas) y conectan la historia de la autora de la biografía (interpretada a la perfección por Lola Rodríguez) con la Veneno, un referente LGBTIQ+ de los 90 que tuvo su momento de fama en la televisión española. Entonces, la historia nos muestra a estas dos mujeres en distintos momentos de su vida y la conexión que existe entre ambas.

La serie se centra precisamente en la relación entre Valeria -una mujer que comienza su transición y la Veneno en su época más adulta y también ya más decadente- y como se forja una amista centrada en la admiración y también en la conexión. Valeria ve a la Veneno como un ícono, un ejemplo que muestra la falta de referentes que existen en la población LGBTIQ+ y en la necesidad que tenemos como sociedad de identificarnos.

Una conexión que nos lleva a hacer un recorrido por la vida de La Veneno, desde su infancia en su pueblo natal cuando era conocida como «Joselito» hasta su muerte. Un recorrido brutal, pero honesto. Que nunca nos deja de recordar que estamos frente a una diva, que de pequeña supo que era diferente. Todo en una época cuándo ser transgénero o gay no era del todo comprendido. A pesar de la brutalidad que nos muestra, los Javi nos regalan momentos hermosos y mágicos. Un acierto total. Acá, además se muestran las luces y sombras de la Veneno, haciendo el mayor honor al título original del libro de Valeria Vegas.

A lo largo de sus ocho episodios, «La Veneno» corre en paralelo con la historia de vida de la Diva y con Valeria, su transición y su obsesión por contar la historia de esta mujer. Es que sentimos empatía por Valeria y por su fascinación con la Veneno, que fue un golpe de realidad para una sociedad que escondía o desconocía a las personas trans. Una mujer que fue capaz de remecer con su lengua la televisión española de los 90 y que para bien o para mal, destapó un tema que se mantenía vedado a pesar del «destape» que tuvo el mundo frente a la población gay: los y las transgéneros seguían siendo motivo de desconocimiento, odio, desprecio y persecución, como bien lo relata una secuencia en la serie, donde los neonazis atacan a varias trabajadoras sexuales. La Veneno hizo que en España, las personas conocieran un poco más de la realidad de la población trans, sin caricaturas, sin dejar de lado el humor y con gran humanidad.

Visualmente hermosa

Más allá de la historia y su personaje central, la serie está llena de decisiones artísticas acertadas. La estética de la serie, desde su fotografía y hasta su ambientación, nos recuerdan estas luces y sombras y funciona a la perfección, en especial el trabajo fotográfico y de diseño. Hay momentos en que nos explotan colores, se nos ilumina el camino y se exagera el vestuario, tal como La Veneno y sus apariciones en televisión, pero hay otros donde el azul, las tonalidades apagadas y las sombras dominan el relato, tal como los momentos más duros de la vida de esta diva.

Hay secuencias que rozan la perfección visual y narrativa (de muestra un botón: la secuencia de la primera comunión -luminoso, divertida, hermosa e irreverente- y la de la caída del set, oscura, lenta, intensa). La Veneno es un triunfo en varios niveles, es cierto que tiene momentos que pueden ser exagerados (El funeral, por ejemplo), pero que se entienden perfecto en el contexto del personaje y la historia.

Un serie imperdible. De las grandes de este 2021. Estará disponible en HBO MAX para Latinoamérica y Antena 3 Series.

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