Una serie sueca que utiliza la tragedia para regalarnos un personaje complejo, hermoso, entrañable y odiable. Tore vive con su padre a sus 27 años y pareciera que aún no madura. Nunca ha tenido una experiencia romántica y su vida parece ser simple y hasta casi plana. Todo hasta que una situación lo pone al límite y lo arrastra a un torbellino de dolor donde busca de todo para suplir: sexo (aunque para ser rigurosos, solo intentos), fiestas, drogas, soledad, etc.
Es una serie hermosa en su narración dónde se hace incomprensible en la reacción frente al dolor (¿quién podría juzgar?) y a una serie de decisiones terribles tomadas en momentos nublados. Hay secuencias alucinantes (literalmente) que están hechas con pulcritud y estilo. El personaje principal puede llegar a ser un tanto molesto, pero en su concepto es comprensible.
Es una serie emotiva, dura, intensa y divertida. Un aire de nostalgia la cruza y sus momentos más intensos la convierten en un hallazgo total. Ideal para quienes buscan emociones fuertes. Muy Buena. Disponible en Netflix.
Foto: Netflix